La palabra Ludopatía proviene del latín ludus: juego, y del griego pathos: padecimiento.
Aunque el juego existe desde la antigüedad, la comunidad médica oficializó el trastorno recientemente; en 1992: La Organización Mundial de la
Salud (OMS) incorporó la ludopatía dentro de su clasificación internacional como:
"Una adicción sin sustancia (trastorno de control de impulsos)"
Signos y síntomas de la Ludopatía, tres requisitos para su diagnóstico:
1) el deterioro del control sobre el juego;
2) el incremento en la prioridad que se concede al juego, por encima de otros intereses vitales y actividades cotidianas; y
3) la continuación de su práctica a pesar de sus consecuencias negativas.
Algunos signos de daño son el utilizar en juegos de azar y de apuestas, el dinero destinado a gastos esenciales para el hogar, lo que puede provocar
severos problemas y dificultades en la vida diaria.